{"id":742,"date":"2017-05-26T02:13:37","date_gmt":"2017-05-26T05:13:37","guid":{"rendered":"http:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas-anuales\/?post_type=avada_portfolio&amp;p=742"},"modified":"2017-05-26T02:13:37","modified_gmt":"2017-05-26T05:13:37","slug":"virilidades-38","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/portfolio-items\/virilidades-38\/","title":{"rendered":"VIRILIDADES"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 sep-underline sep-solid fusion-title-text fusion-title-size-four\" style=\"--awb-margin-bottom:0px;--awb-sep-color:#323643;\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:30;line-height:1.5;\">\u201cRetratos de hombres en la pantalla grande\u201d<\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><strong><span style=\"font-size: medium\">Algunos extractos del texto que Camilo Ram\u00edrez publica en la Revista VIRILIT\u00c9S.\u00a0La causa del deseo. Revista de Psicoan\u00e1lisis. Abril 2017, n\u00b095. Revista de la Escuela de la Causa Freudiana.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:15px;margin-bottom:15px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-image-element fusion-image-align-center in-legacy-container\" style=\"text-align:center;--awb-caption-title-font-family:var(--h2_typography-font-family);--awb-caption-title-font-weight:var(--h2_typography-font-weight);--awb-caption-title-font-style:var(--h2_typography-font-style);--awb-caption-title-size:var(--h2_typography-font-size);--awb-caption-title-transform:var(--h2_typography-text-transform);--awb-caption-title-line-height:var(--h2_typography-line-height);--awb-caption-title-letter-spacing:var(--h2_typography-letter-spacing);\"><div class=\"imageframe-align-center\"><span class=\" fusion-imageframe imageframe-none imageframe-1 hover-type-none\"><img decoding=\"async\" width=\"494\" height=\"679\" title=\"VIRILIDADES 26\" src=\"http:\/\/localhost\/eolcba\/jornadas2017\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/05\/VIRILIDADES-26-1.jpg\" alt class=\"img-responsive wp-image-656\" srcset=\"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/05\/VIRILIDADES-26-1-200x275.jpg 200w, https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/05\/VIRILIDADES-26-1-400x550.jpg 400w, https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/05\/VIRILIDADES-26-1.jpg 494w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 494px\" \/><\/span><\/div><\/div><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:15px;margin-bottom:15px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-sep-clear\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: justify\">De este caleidoscopio propuesto por la Historia de la Virilidad, voy a desplegar un solo hilo, el de las metamorfosis de las figuras de los hombres en las pantallas en la historia del cine. \u00c9stas son una fuente de ense\u00f1anzas, especialmente sobre los diversos anudamientos que dan su armaz\u00f3n a la virilidad seg\u00fan las \u00e9pocas. La captura ejercida por el s\u00e9ptimo arte hace sobresalir la tensi\u00f3n inherente a la estructura misma de la virilidad: esa que se erige como poder de seducci\u00f3n del imaginario velada y develada a la vez, en una serie de variaciones sorprendentes, ese punto real previo a toda prestancia f\u00e1lica que es la castraci\u00f3n, haciendo surgir del lado simb\u00f3lico las nominaciones, siempre ilusorias e incluso ef\u00edmeras, del ser macho. Si la primera mitad del siglo pasado es la de la virilidad que se confunde con el uniforme, ya sea el legionario, aventurero o forzuto (robusto) [1] bigotudo, asentado invariablemente bajo el signo de lo irreprochable y de un coraje que no retrocede ante nada, la segunda es mucho m\u00e1s interesante pues ella consiente a dejar aparecer poco a poco otra representaci\u00f3n de la virilidad, de ahora en adelante aquejada de incompletud y sin temor de exhibir sus lazos m\u00e1s \u00edntimos con la falta y la verdad mentirosa. Los trabajos del historiador Antoine de Baecque sobre la virilidad en la pantalla, principalmente a prop\u00f3sito de la Nouvelle Vague [2], despliega un trayecto apasionante sobre la cuesti\u00f3n constituye nuestro punto de apoyo para cernir de una manera singular una tem\u00e1tica cara al psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A partir de la Segunda Guerra Mundial, los h\u00e9roes varoniles del cine se presentan cada vez m\u00e1s marcados por alguna cosa que hace mancha, manteniendo relaciones no muy claras con la ley: son medio h\u00e9roes, medio bandidos. Se paran frente a la vida sobre muletas inestables, son los solitarios melanc\u00f3licos, gru\u00f1ones mal afeitados y mal acicalados, que ejercen un poder de fascinaci\u00f3n estrechamente ligado a cierta manera de dejar entrever la carga que arrastran en su existencia. Si Anthony Quinn no encarna completamente una figura de la seducci\u00f3n en La Strada de Federico Fellini [3], retenemos sobretodo, detr\u00e1s de la bestia bruta, al hombre que llora su dolor frente al Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ese movimiento ya hab\u00eda tenido lugar con Humphrey Bogart en Casablanca [4]. Su fraseo es seco, su voz ronca, y aunque esta \u00faltima no tiembla sobre la pista al momento de dejar partir a su amada, la emoci\u00f3n causada por esta escena m\u00edtica reside enteramente en el surgimiento del objeto que se desprende, ese peque\u00f1o a apenas velado al que apunta en la luz sombr\u00eda de la mirada, here\u2019s looking at you kid, objeto de un insondable desgarro que se lee en la firmeza del acto. Es un consentimiento a la p\u00e9rdida que tiene en cuenta un real que lo persigue y que da al acto su aspecto l\u00edmpido. Con ello, el cine franquea un umbral donde la virilidad y la asunci\u00f3n de un punto de castraci\u00f3n no son incompatibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al t\u00e9rmino de la guerra, la vacilaci\u00f3n de la figura del gran Otro y de los ideales que lo sosten\u00edan como vigas, repercuten a su vez sobre la representaci\u00f3n de lo viril debilit\u00e1ndola. La figura del hombre bello da cabida a una mezcla de indiferencia y de rebeli\u00f3n, donde los h\u00e9roes ya no aparecen bajo un sol triunfante, m\u00e1s aun cuando su suerte no es particularmente buena. Marlon Brando y James Dean, escarbadientes o cigarrillo entre los labios, chaqueta de cuero y camiseta [5] ce\u00f1ida sobre un cuerpo bien formado, todos sus encantos atrapa-miradas que los erigen como fetiches en la pantalla grande, no lograr\u00edan ocultar, debajo de la furia, el dolor de vivir. De esta manera, la captura ejercida por la franca animalidad de M. Brando en Stanley Kowalski en Un Tranv\u00eda Llamado Deseo [6] es solidaria del hecho de sabernos testigos de su pat\u00e9tica suerte. Y el fen\u00f3meno que hace de James Dean un mito desde que le da vida a Jim Stark en Rebelde Sin Causa, debe mucho a esta encarnaci\u00f3n de una virilidad que deja aparecer una fragilidad, incluso un sufrimiento, con la cual toda una generaci\u00f3n de hombres puede finalmente identificarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">M. Brando dirigido por Elia Kazan, quedar\u00e1 como la personificaci\u00f3n misma de una nueva versi\u00f3n de la masculinidad en la que el h\u00e9roe anodino es reemplazado por el hombre atormentado, carcomido en su interior. La r\u00e9plica francesa del m\u00edtico d\u00fao americano estar\u00e1 a cargo de la Nouvelle Vague, en manos de Jean-Paul Belmondo y Jean-Louis Trintignant entre otros, mientras asienta una \u201chiper-masculinidad\u201d, permitir\u00eda el reconocimiento de un \u201cvirilidad del desasosiego\u201d [6].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Continua\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Traducci\u00f3n: Eugenia Leale<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-2 sep-underline sep-solid fusion-title-text fusion-title-size-five\" style=\"--awb-margin-top:30px;--awb-sep-color:#323643;\"><h5 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;--minFontSize:25;line-height:1.5;\">Referencias<\/h5><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-3\"><ol>\n<li>Cf. De Baeque A., \u201cProjections: la virilit\u00e9, \u00e0 l\u2019\u00e9cran\u201d, Courtine J.-J. (s\/dir.), Histoire de la virilit\u00e9, op. cit, p. 445<\/li>\n<li>Cf. De Baeque A.,la Nouvelle Vague. Portrait d\u2019une jeuneesse. Par\u00eds, Flammarion, 2008<\/li>\n<li>Fellini F., La Strada, 1953<\/li>\n<li>Curtiz M. Casablanca, 1942<\/li>\n<li>Cf. De Baeque A., \u201cProjections: la virilit\u00e9, \u00e0 l\u2019\u00e9cran\u201d, op. cit, p. 459-460<\/li>\n<li>Kazan E., Un tranv\u00eda llamado deseo, 1951<\/li>\n<li>De Baeque A., \u201cProjections: la virilit\u00e9, \u00e0 l\u2019\u00e9cran\u201d, op. cit, p. 460<\/li>\n<\/ol>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":656,"menu_order":23,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"portfolio_category":[9],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-742","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","portfolio_category-cine-y-tv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=742"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/742\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/media\/656"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=742"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=742"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/eolcba.com.ar\/jornadas2017\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}