Pum! Una inyección de sin sentido

Virginia Gutierrez

Lacan en La Tercera, introduce de entrada la onomatopeya, juega con los equívocos que lalengua le posibilita y llega a situar el sujeto del psicoanálisis con el neologismo “gosoy[1]. Esto nos ubica en la última enseñanza de Lacan, solidaria con el concepto de Sinthome, lo que implicó todo un desmontaje de la potencia de lo simbólico. La teoría al ras de la clínica reorienta la perspectiva psicoanalítica, el principio según el cual, “allí donde eso habla, eso goza[2] indica la nueva forma de concebir la relación del hombre con la palabra. Lacan lo ilustra con un ejemplo, cuando dice que acaricia un gato, este gato ronronea, y el sueña que ese sería el goce del gato. El ronroneo es un sonido, un ruido, no es un significante, un fonema. Hace vibrar todo el cuerpo del animal, es el goce. Para Lacan es lo mismo con el hombre que habla, la lengua no está hecha de entrada para decir, sino para gozar. Lalengua que Lacan escribe con un solo trazo es nuestro ronroneo.[3]

Causados por nuestro tema “Todo bien! Las paradojas del Bien y lo inconsciente”, es que arribamos a una onomatopeya privilegiada: Pum! Por qué el Pum! nos favorece? Lejos de constituir un referente del sonido (disparo, explosión, golpe) apelamos al modo en que en cada quién resuene en su calidad de parlêtre. Los invitamos a conversar en nuestra comunidad analítica en torno a ese indecible que nuestra experiencia nos enseña a captar en sus reapariciones interdictas…

Virginia Gutiérrez


[1] Lacan, Jacques: La Tercera. Revista Lacaniana de Psicoanálisis. Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Año IX. Número 18. Mayo de 2015. Bs As. Pg 10.

[2] Miller, Jacques-Alain: Siete sustituciones para la época. Mediodicho. Revista de Psicoanálisis N°29 – Año 9 – Córdoba, julio de 2015. Publicación de la EOL Sección Córdoba. Pg. 27.

[3] Idem, pg 28.