Un guion que orienta

…entrelíneas de lo que es dicho se despliega eso hasta un límite de lo decible, lugar donde se trata de saber leer más allá del sentido, es decir lo fuera del sentido. Allí se instala la escucha y la lectura del analista…

…Ni en los discursos salvadores, ni en los apocalípticos esa cosa opaca, ese goce de los cuerpos hablantes, encontrara su tratamiento.[1]

Extraigo estas citas- faros de la potencia de poeisis del Argumento de la comisión científica que abordara el tema: “Todo bien! Las paradojas del bien y lo inconsciente”.

Escribir un guion en la palabra entrelíneas advierte el lugar de un vacío medio- actuante. Una pausa presencial, la posición del analista para que se despliegue el saber leer entre, aunque las condiciones sean coyunturalmente on line.  El entre opera una obertura hacia el plural de las líneas. El propósito de dar vigor al entre, por el sobre o el on, tiene la chance de instalar en la escucha, la lectura en su más allá del sentido del síntoma del parlêtre Porque es allí donde se acopla ese goce ineliminable que ni los profetas de la salvación podrán predecir o los hermeneutas del apocalipsis ostentarán lamentar.

 Cada vez que la causa encarnada del deseo del analista haga del saber leer en ese vacío, el abono que fertiliza el bien decir; ningún protocolo, ni confinamiento, ni aún la vacuna por venir, serán capaces de abolir el azar de esa tirada de dados que traumatizó al cuerpo en su encuentro con el lenguaje. Es por el resto singular de cada quien, que el cuerpo del confinamiento vibra en el vacío de su propio troumantisme, constitutivo de la herida del significante sobre su ser, redoblado por su propia dimensión mortal que carga el lenguaje.[2]

 Enseña Lacan que el goce está interdicto para quien habla.  En Causa y consentimiento J.-A Miller, subraya una primera versión de ese interdicto que podría tentarnos a hacer de esa forclusión del goce nuestro sol. Pero no hay que ignorar una segunda versión donde Lacan inserta un guion inter-dicto, entre-dicho. Es por eso que podemos formular que ese goce es dicho entrelínea, lo cual implica que la metonimia se sirve del goce.[3] Esto significa que, hay al menos dos goces. Por un lado el goce excluido, que aunque sea presentado como goce del cuerpo de la madre, es metáfora del goce, como goce fálico. Por otro lado el goce entre-dicho, dicho entre líneas que no es de exclusión sino de sustitución, es decir suplemento, y que por ello alimenta al síntoma donde queda fijado. Propongo leer el síntoma entre-líneas con la fibra que traza el estilo encarnado del deseo del analista, ralentizando la velocidad ininterrumpida de la fibra óptica.

Carolina Córdoba

 


 

[1] Udenio B., Mankoff S. y Martínez G Comisión científica Argumento del tema Todo bien! Las paradojas del bien y lo inconsciente.

[2] Lacan, J., Seminario 21, “Les non-dupes errent”, lección del 19 de febrero de 1974, inédito. Citado por Olivia Bellanco “En los confines” Lacan cotidiano 880 http://www.eol.org.ar/biblioteca/lacancotidiano/LC-cero-880.pdf?fbclid=IwAR3TjJeUan69hCNm9YAOb9Hy5yBHpOMqxLeC7gx_gvBidJIf1i3aHUTAmJc

[3] Miller J.-A. Miller Causa y consentimiento Buenos aires Paidós Año2019 página 256