Nos encontramos frente a esta pandemia con la irrupción de un real insoportable e inesperado que marca un antes y un después. Puede para algunos sujetos tomar consistencia bajo el nombre conocido socialmente como el síndrome de stress post-traumático.

Esto trajo aparejado una especie de trauma generalizado donde entraban situaciones individuales como colectivas, en sintonía con el crecimiento de una clínica del trauma.

Eric Laurent nos indica en El revés del trauma-Revista Virtualia Nª 6 -dos vías, dos lugares claves para el analista, que conciernen a su responsabilidad.

Es el quien deberá medir en cada caso, los dos polos de su acción, así nos dice… En caso de trauma, hay que lograr dar sentido a lo que no tiene. Es el tratamiento por el sentido…es por allí que el sujeto puede reconciliarse con el desorden del mundo…El analista aporta sentido…

En otra perspectiva Laurent indica que el analista es un partenaire que traumatiza el discurso común para autorizar otro discurso, el del inconsciente…percibe el sentido mismo como un objeto peligroso…

Entiendo que se trata de una apuesta para mantener la orientación hacia lo real y el sin sentido, sin desconocer y a su vez estar advertidos que siempre podremos constatar un derecho y un revés del trauma.

Raquel Narbona