Quienquiera que enseñe lo hace a riesgo propio; la Escuela no lo autoriza ni lo disuade. Los miembros y adherentes informan al Directorio de las enseñanzas aseguradas; el Directorio puede facilitar su realización. Se da cuenta de las enseñanzas al Congreso, en los informes científicos

Estatuto, Artículo 8