2017 | Gisela Smania

Discurso de la Directora entrante – Asamblea Anual Ordinaria 22/11/2017 – EOL Sección Córdoba

Cada Asamblea suscita una pequeña conmoción. Algunas incluso, en su carácter permutativo, como la de hoy, ponen a la luz las maneras en que sostenemos decididos el lazo asociativo de la Escuela y hacemos pasar unos a otros el alcance de una experiencia, un pasaje que lleva consigo siempre algo de lo imposible. Ese es nuestro modo de no dejar a la experiencia adormecerse.

Me toca entonces asumir hoy, junto con mis compañeros de Directorio, Jorge Castillo y Pilar Ordóñez, la responsabilidad de llevar adelante un ejercicio de gestión política en un momento muy particular, tan difícil como fecundo. “Campo Freudiano, Año Cero” es la fórmula con la que J.- A. Miller despertó nuestras rutinas, percutiendo en lo institucional y lo analítico, colocando a la Escuela misma en un momento de pase.

La creación de la Red Política Lacaniana Mundial  -ZADIG- en la que, según palabras del propio Miller,  “todo está por inventarse”, y que “no debe confundirse con la vida de la AMP y sus Escuelas”, merece de nuestra parte, por la dimensión de acto que conserva, el esfuerzo de no acalorarnos con conclusiones apresuradas y valernos más bien de los puntos claros de orientación con los que contamos. Un ejemplo de esta orientación lo podemos leer en la avanzada que Miquel Bassols lleva adelante, en su función de Presidente de la AMP, en el marco de la Asamblea de la ELP –lo cito- : “la Escuela y ZADIG no son dos espacios distintos, uno para el psicoanálisis, otro para la política. Esta distinción no sirve al psicoanálisis, ya que la Escuela, como el inconsciente, es la política misma. ZADIG no es tampoco una superestructura, un añadido puesto como un sombrerito sobre las Escuelas para resguardarlas de esa temida entrada de la política en la Escuela. Tampoco hay porqué rechazar este nuevo tiempo en nombre del temor a la fractura de la Escuela, porque ella –como sujeto- es la mejor expresión de esa fractura”[1]; Ella nació de esa elisión. Sí podemos esforzarnos, en cambio, por sostener la pregunta sobre cómo se habita una lógica colectiva como la nuestra, advertidos de la identificación, cuando ésta impregna de imaginario el lazo social o, como le gustaba decir a Lacan, cuando “el efecto de grupo se mira según lo que se añade de obscenidad imaginaria al efecto de discurso”[2].

Démonos entonces el tiempo para interpretar, para leer, para conversar sobre estos puntos de articulación inéditos, necesarios, animándolos de la buena manera. Contamos para esto con tres significantes que Miller nos deja a mano para captar la posición del analista en su referencia a la Escuela: el compromiso, el deseo y la elección.

Desde la Sección Córdoba, nos toca saber encontrar la apertura y prestancia para alojar los movimientos que vendrán. Decir que debemos estar listos para lo que vendrá es, a su vez, poder captar cómo la EOL y la AMP, con su topología, destinarán de aquí en más sus esfuerzos para incidir desde el discurso analítico en los embates que agitan al mundo. Hace apenas una semana, el asunto –por ejemplo- de la reforma de la Ley de Salud Mental en nuestro país puso en juego este movimiento, y tuvo sus consecuencias. Para esto, para que haya quienes puedan portar un decir y una voz en esta materia y otras, nos toca atender especialmente a la formación del analista, su deseo y su enunciación.

Entonces ¿Por dónde pasa la formación analítica por venir? ¿Qué hacemos con las insignias de la Escuela? ¿Qué queremos para la formación del analista en Córdoba?

Sabemos que la vida de nuestra Sección va con el compás político que imprimen en ella el pase, la garantía y la admisión. Cada uno de estos bordes incide, con su toque, en la comunidad.  Asimismo, nuestra Sección está atravesada por sus gradus y por el décalage que Lacan señala, ese desfase entre el AME -el áme de la Escuela- y el AP. Una pregunta que nos hemos hecho y que les acercamos es, por ejemplo, cómo podemos servirnos de ese décalage  en el trabajo de Escuela y así componer en cada cosa que hacemos una empresa de “exquisita sociabilidad”[3].

Ahora sí, nuestras propuestas:

Jornadas:

Las Jornadas de la Sección, como Uds. saben, suelen ser las primeras en la agenda del año, y están previstas para el viernes 22 y sábado 23 de junio de 2018. Esto ubica una temporalidad especial, una especie de “anticipación orientada” en el cálculo de la temática a abordar, que debe poder interpretar los puntos de interés de la comunidad analítica y -a su vez- cabalgar en la orientación planteada hacia las Jornadas Anuales de la EOL. Hemos decidido trabajar para el 2018 alrededor del humor. Es un tema que soporta varias perspectivas interesantes. Consideramos que hace converger  una lectura de la actualidad con el sesgo de la práctica que llevamos adelante.

En su dimensión de actualidad, podemos mencionar cuatro binomios claros:

1) El humor vs. los fanatismos ( esto lo sacamos de la letra de Voltaire)  

2) El Humor vs. el Superyó

3) El humor vs. pulsión de muerte

4) El peso del humor frente al enaltecimiento de las emociones y el optimismo mercantilista.

Sobre este último punto, tomamos el exhorto de Eric Laurent de que no creamos en la disolución contemporánea de lo real, que no dejemos en manos del mercado el Sujeto supuesto Saber sobre las emociones y los fundamentos del sufrimiento subjetivo. Es hora –nos dice- de hacer un cuestionamiento serio sobre las soluciones globales del dolor de vivir. El humor también nos permite localizar el envés del halo de la Gloria de la Personalidad, al decir de Lacan, su culto.

En lo que respecta a la práctica analítica pueden situarse como vectores iniciales:

1) El mal humor como “toque de lo real”[4], detalle que escuchamos en las demandas.

2) El humor como afectación del cuerpo, desde el espíritu hipocrático del timio hasta nuestros días, su vecindad con la pesadumbre, el aburrimiento, la tristeza.

3) La dimensión clínica del humor, sus variaciones: manía y melancolía- estructura y posición. 

4) El Humor y la ironía. 

5) El humor y el psicoanalista: la interpretación analítica, el acto analítico, la estofa de la transferencia. El humor y la contingencia. 

6) El humor y witz  del pase, humor y satisfacción.

7) El humor en el tejido inventivo del sínthoma

8) Humor-estilo- carácter

9) El humor, el lazo social y la institución analítica

Si el mercado ha despolitizado la ciudad, ¿cómo hablamos con nuestras Jornadas en ese campo? Hay un litoral en el humor, los invitamos a investigar esta perspectiva con nosotros.

Las Noches de Escuela

Las noches de Escuela ponen de relieve algo así como la hablatacausa de la Sección:

-Noches Clínicas, se constituyen en uno de los espacios más agalmáticos de la Escuela. Esta vez las pensamos no del lado del automaton sino del acontecimiento. Serán Noches en las que podremos invitar a cada analista a ocupar, por un momento, el banquillo y transmitir el valor de una praxis original.  En la “Apertura de la Sección Clínica” de 1976, Lacan vuelve sobre la acción del analista en relación a una práctica que define azarosa y dice: “la clínica psicoanalítica debe consistir no sólo en interrogar al análisis, sino en interrogar a los analistas, de modo que éstos hagan saber lo que su práctica tiene de azarosa…”

Esperamos que estas noches contengan ese espíritu, así pensadas, una por una. Todo aquel que quiera saber entonces cómo se analiza hoy en la Escuela de Orientación Lacaniana, podrá asistir y participar en las mismas, inscribiendo su nombre propio, una especie de fino borde para tocar la aldaba de la Escuela. Esperamos sea también la oportunidad para poner en forma nuestra lengua clínica.

-Seminario de la Orientación Lacaniana o “SOL de Noche”: Miller nos hace saber que no quiere a sus Cursos “en el nivel de lo sempiterno”[5], de lo perenne, ni del práctico inerte como maldición. Espera que su transmisión siga dando sustento a la Orientación Lacaniana. Nos toca escapar con él, como lo hemos venido haciendo, todas las veces, de la petrificación de la enseñanza para ir tras su huella más viva. Esta vez pensamos en la lectura del Curso “Un esfuerzo de Poesía”, y en la conformación de duplas de trabajo cuya intervención apunte a desagregar algo en la transmisión. Es un Curso oportuno para trabajar. En sus líneas encontraremos la distinción que Miller produce entre los usos del significante con fines de identificación en la política, y los usos con fines poéticos en el psicoanálisis. Estamos en el momento propicio para captar esto.

-Noches “Lectores de Lacan”: Una comunidad de lectores pondrá a consideración algunos puntos de capitón del escrito Atolondradicho de Jacques Lacan, para extraer de allí no sólo sus indicaciones sino el poder transferencial que posee. En este escrito de 1972,  de casi 50 páginas, Lacan se encarga de ubicarnos en “una práctica del decir, frente al remolino de semantofilia reinante”. Esto es muy actual. Además una referencia directa del Curso “Un Esfuerzo de Poesía”, les proponemos no partir de lo ya sabido, estudiar esas letras y hacer pasar a las generaciones venideras el gusto por la lectura de Lacan.

-Noches del pase: valiéndonos del deseo, del movimiento hacia el pase que nuestra Sección  ha sabido delinear estos años, y advertidos a su vez que es un elemento constitutivo de la Escuela, queremos servirnos de sus enseñanzas, más allá del espacio claramente dispuesto para nuestras Jornadas, en pos de alentar su lugar en la Sección. Son noches que llevan el tilde más puro en el asunto de cómo se produce un analista. Contaremos para el armado de estas Noches con el trabajo y la articulación con el Secretariado del pase, para no cejar en eso que nos enseña el propio dispositivo, en los testimonios y en la elaboración de los carteles. Como el pase será siempre una prueba que conmueve lo ya establecido del analista, apostamos a eso.

Se suman a este conjunto de Noches, aquellas destinadas a las elaboraciones de los Carteles y al trabajo fino de lectura y referencias de nuestra Biblioteca. También, claro está, las noches destinadas al trabajo de Jornadas y Congreso.

Por su parte:

-Nuestra publicación, Mediodicho que –podríamos decir- ya es más que la aventura editorial de nuestra Sección, se constituye, número a número, en un instrumento político fundamental. Contamos con el gesto prioritario que este esfuerzo de publicar supone para ir en la línea –esta vez- de los diálogos, los debates impostergables. Anudado al trabajo del Comité editorial, Mediodicho no se agota seguirá firmemente instalando nuestra Revista en el mapa nacional e internacional, inventando las maneras, los recorridos, los soportes.

-Los Carteles: ese cuarteto, más uno, de convidados, ha demostrado ser un efecto de la circulación libidinal en relación a la Escuela. Queremos especialmente saber cómo viaja Lacan por los carteles, sus escritos y Seminarios, la manera en que esas lecturas empujan preguntas nuevas y viceversa.

-La Biblioteca, por su parte, miembro de FIBOL, juega en su lugar de borde entre la Escuela y el mundo, con el objetivo de conmover a la opinión ilustrada, a favor de la Causa analítica. ¿Cómo se hace una escritura de la Biblioteca de la Orientación Lacaniana, de la talla de Córdoba? Nos toca reinterpretar a la Biblioteca en el corazón de la formación. Queremos a nuestra Biblioteca  en su trabajo de lectura de referencias, también en la confección de la bibliografía razonada para nuestras Jornadas y en las Noches de Escuela. Seguiremos, por supuesto, trabajando para aceitar la digitalización- ardua tarea que el Directorio saliente llevó adelante-, la  actualización y renovación sistemática de sus volúmenes. Además, el trabajo de la BOLC sostiene su lugar, como sabemos, en la lúnula que la Sección constituye con el Instituto CIEC, lo que requiere todas las veces de un esfuerzo de precisión y articulación.

-El Seminario introductorio, es un espacio crucial de transmisión, en el que esperamos sostener la vía no sólo de los conceptos fundamentales sino también de los problemas cruciales del psicoanálisis, temas que hoy nos involucran.

Un asterisco para los Seminarios Diurnos, un llamado especial para pensar en esos espacios, qué es lo que allí se aloja, advertidos que el Sujeto supuesto Saber de la Escuela discurre también por esos ámbitos de Enseñanza. Proponemos soplar un poco por allí para preguntarnos qué podemos extraer de ellos a los fines de las transferencias a la Escuela. Queremos alentar esos espacios de formación, no sólo para sus asistentes sino para los propios miembros. Pronto recibirán, como cada año, la invitación para llevarlos adelante, tengan en cuenta este asterisco.

-La Red de la EOL tendrá como nueva responsable a la Directora saliente. Esperamos articular con ella los aspectos necesarios para pensar políticamente esa oferta a la ciudad de la Sección.

Ahora sí, reservé unas últimas palabras para hacer una mención especial al trabajo de dialectización y orientación ofrecido por la Instancia Diagonal. Debo decir que allí encontramos el esclarecimiento, también el forzamiento tenaz para fundar en razones analíticas cada decisión, encontrar los fundamentos en los que se soportan cada uno de los puntos que acabo de transmitirles. En cada una de esas conversaciones -que llevan casi un año y ahora continuarán con una ID renovada- no dejó nunca de asomar la relación paradojal a una causa sumamente singular y a su vez conjunta, la hendidura de una causa que hoy tiene como telón de fondo el hecho de que “no está escrito ni asegurado el devenir del Psicoanálisis en nuestra civilización”[6]. De esa escritura, somos -cada uno de los que aquí estamos- responsables. ¡Quedan todos invitados a esta labranza!

[1] Bassols, M.  Alocución realizada en la Asamblea General Ordinaria de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) celebrada en Madrid el día 10 de Noviembre de 2017.

[2] Lacan, J. “El atolondradicho”, Otros Escritos, 2012.

[3] Miller, J.- A. “Nueve facetas sobre la Comunidad Analítica”. Más Uno 2, 1997.

[4] Lacan, J., “Televisión”, Otros Escritos, 2012.

[5]Miller, J.- A. “Campo Freudiano, Año Cero”, 11 de junio de 2017. www.eol.org.ar/la_escuela/Destacados/Lacan-Quotidien/LC-cero-718.pdf

[6] idem

2018-02-11T20:00:37+00:00
X